Senderos y cascadas
Camina entre bosque nativo, quebradas y caminos que llevan a cascadas privadas.
Cabañas privadas, cascadas, senderos, tina climatizada y experiencias de bienestar en un bosque nativo a 35 minutos de Pereira.
Un refugio natural en Pereira, Risaralda, con solo dos ecohabs privados en más de 30.000 m² de bosque nativo.
Aquí puedes dormir entre árboles, cocinar a tu ritmo, caminar hacia cascadas privadas, encender una fogata, bañarte al aire libre y volver a sentir el tiempo sin afán.
No montamos un escenario: ya existe. Bosque, agua, fuego y silencio, listos para que hagas tuyo un pedazo de montaña.
Calathea y Casa Caracol no son habitaciones de hotel: son ecohabs íntimos de diseño para descansar, cocinar, contemplar y vivir tu fantasía. Tarifas desde $399.000 COP.
Una casa en el árbol, pero gigante. Naturaleza, diseño asiático y artesanía indígena en un espacio amplio y sereno, suspendido entre árboles frente al cañón.
Ver CalatheaUn refugio íntimo inspirado en la proporción áurea y la geometría sagrada. Atmósfera cálida y envolvente, con tina climatizada privada entre un jardín tropical.
Ver Casa CaracolVívelo a tu ritmo o suma experiencias diseñadas para despertar los sentidos.
Camina entre bosque nativo, quebradas y caminos que llevan a cascadas privadas.
Pide nuestro café en método Chemex y llévate a casa el sabor del Eje Cafetero con la magia de Bosque Secreto.
Refugio y zona de paso de cientos de aves de bosque, sotobosque y claros. Reserva tus binoculares.
Baja el ritmo, escucha el agua y deja que el bosque haga el resto.
Dale play con sonido: música original de Bosque Secreto
Aquí el escenario no se monta: ya existe. Bosque, agua, fuego, silencio y una energía natural que transforma cualquier encuentro.
“Es el lugar más mágico que he visitado. Instalaciones impecables y un servicio siempre dispuesto a ayudar.”
“Vale cada centavo. No solo la cabaña: fogatas, caminatas, quebradas, cascadas y espacios comunes.”
“Increíble conexión con la naturaleza. Un lugar bellísimo. Desconexión total y atención excelente.”
“Bosque Secreto era todo lo que yo y mi novia queríamos.”
Más que un destino, es una invitación a bajar el ritmo, escuchar el agua, caminar sin afán y recordar que lo esencial no está perdido: solo necesita silencio para volver a aparecer.